Domingo, 30 de abril de 2017


Columna: @suntos de poder

Hay que estar loco y algo más para amar el oficio del periodismo

Miércoles, 29 Marzo 2017
  • Por:  Manuel Carvallo Carvallo

HACE casi 30 años, cuando me inicié en el oficio periodístico, al pedir trabajo, en El Dictamen, Decano de la prensa Nacional, me dijeron que primero tenía que pasar por varios exámenes psicométricos y psicológicos.

La verdad, en ese entonces no comprendí ni madres para que me hacían esas pinches pruebitas... Sin embargo, al paso de los años, me quedó más que claro. Hay que estar más que loco, rematadamente orate para dedicarse a tan noble profesión.

Sí, está, la de periodismo, una de las más mal pagadas en México, la más desprotegidas, rechazada y al mismo tiempo. solicitada por ciento de locos que salen de las universidades cada año.

Las cifras del resultado del desempeño de los alarifes de la tecla son sombrías y desoladoras. Podríamos remitirnos a décadas y los resultados serían los mismos.

El total de periodistas asesinados del año 2000 a la fecha, es de 123 y de ellos, 30 ocurrieron en este régimen, si en el régimen del copetudo Enrique Peña Nieto.

El “interés” por atender los crímenes contra periodistas es tal, que se refleja en el presupuesto de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE). En 2012 contaba con 38 millones de pesos. Este año destinaron 18.4 millones, es decir hubo una reducción de más del 50 por ciento... Hágame usted el re grandísimo carbón favor.

En los últimos 30 días, tres periodistas fueron asesinados, dos de ellos en menos de una semana, uno en Yanga Veracruz, (Ricardo Monlui Cabrera) y otra más en Ciudad Juárez, Chihuahua, (Miroslava Breach). En este régimen suman ya 30, sin contar al compañero Armando Arrieta Granados, quien afortunadamente no pasó a ser otro número más de la larga lista (el 31), pero que se debate entre la vida y la muerte, tras ser víctima de un atentado criminal en la puerta de su casa la madrugada de este miércoles 29 de Marzo.

Es evidente la vulnerabilidad del gremio y la impunidad en la mayoría de los casos, sólo un siego, un sordo y un pendejo no se darían cuenta de nuestra realidad en Veracruz y en general en todo México.

La periodista mexicana MIROSLAVA BREACH VERDUCEA, fue asesinada a tiros cuando salía de su casa en Chihuahua. Recibió ocho impactos. Era corresponsal del diario nacional La Jornada y editora de El Norte de Juárez.

RICARDO MONLUI CABRERA, director del diario El Político de Xalapa, fue muerto a tiros a la salida de un restaurante en el municipio de Yanga, Veracruz.

Por ótra parte El director del diario La Voz de la Tierra Caliente y colaborador del periódico El Universal, CECILIO PINEDA BIRTO, fue asesinado a balazos cuando esperaba su camioneta en un servicio de lavado de vehículos en Ciudad Altamirano, Guerrero.

En este caso, el comunicador exhibió al diputado local SAÚL BELTRÁN, del PRI, por su cercanía con RAYBEL JACOBO DE ALMONTE, “El Tequilero”, que mantiene en la zozobra a los habitantes de la región de San Miguel Totolapan y de otros municipios.

Pero hay que destacar que los tres, tocaron fibras sensibles de funcionarios corruptos vinculados al narcotráfico.

En diciembre pasado, en Baja California Sur, fue incendiada la vivienda del periodista Julio Cesar Gómez Sánchez y dos meses después, en febrero, su vehículo fue reducido a cenizas. La PGR lo incluyó en el programa de Protección a Periodistas y le asignó un mísero guardia las 24 horas del día.

A principios de semana, fue blanco de un atentado en su domicilio, en San José del Cabo. El resultó ileso, pero su escolta perdió la vida.

La madrugada de este miércoles 29 de marzo de 2017, el periodista ARMANDO ARRIETA GRANADOS, jefe de Redacción del Periódico La Opinión de Poza Rica, Veracruz, fue atacado a balazos cuando volvía a su domicilio. Entraba a su casa, en Privada Pozo 13 y avenida Pozo 13, colonia Agustín Lara. Le dispararon a quemarropa. Su estado es grave.

Por otra parte, el periodista JUAN CARLOS MARTINEZ NAVA, editor independiente del portal Corredor Informativo, denunció en el 2014 a varios elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, por privación ilegal de la libertad y otros ilícitos. La acusación no prosperó y desde entonces ha sido blanco de acoso y amenazas.

Recientemente, medio centenar de policías preventivos, irrumpieron violentamente en su casa. No hubo ninguna orden judicial. A varios de sus familiares los golpearon, torturaron y los detuvieron. Dos de ellos tuvieron que ser llevados a Xoco con lesiones que tardan en sanar más de 20 días. Los policías Se robaron todo lo de valor que había en el domicilio.

Este caso lo abordaremos posteriormente de manera más detallada.

Tras los asesinatos hubo la consabida consternación. Todo mundo se indignó, reprobó los hechos y pidió justicia para el lastimado gremio.

Roberto Campa Cifrian subsecretario de Derechos Humanos deGobernación, dijo “son hechos terribles”, pero aclaró que son las autoridades locales las que tienen la responsabilidad de garantizar que esos crímenes no queden impunes.

La condena ha sido unánime.

La CNDH, la Oficina en México de la Entidad de las Naciones Unidas, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, la Delegación de la Unión Europea, las embajadas de Estados Unidos, Noruega y Suiza, la organización mundial PEN, el Comité de Protección a Periodistas (CPJ), la Red de Periodista de a Pie y la Casa de los Derechos de los Periodistas, se pronuncian en una sola opinión:

“Los gobiernos no han actuado para impedir que los periodistas sigan siendo asesinados y con ello están dejando a la sociedad sin ojos ni oídos, muda y la FEADLE, sólo es un mecanismo de simulación, incapaz de esclarecer y castigar los crímenes”... Por ello es que les digo, sí, si estoy loco pero enamorado de mi trabajo... NINGUNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA PUEDE EXISTI  SIN
UNA PRENSA LIBRE, INDEPENDIENTE, PLURAL, Y MENOS MUERTA.

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