Domingo, 23 de julio de 2017


Columna: @suntos de poder

@suntos del Poder

Lunes, 05 Septiembre 2016

¿Alguien podría dar una explicación de cómo cientos de delincuentes tomaron por asalto esta entidad, secuestraron y mató a más de 50 mil personas aproximadamente, entre hombres, mujeres, ancianos y niños, desapareciendo los cuerpos en fosas clandestinas sin que ninguna autoridad hiciera nada?

Pues nadie del gobierno de Veracruz, ni siquiera el mismísimo Javier Duarte de Ocho, que a cinco años y nueve meses de su fallido gobierno ha dado una explicación de la matanza perpetrada por sicarios durante este periodo.

Sin embargo, este Cancer viene desde más atrás, exactamente desde el 1 de diciembre de 2004, cuando tomo posesion como gobernador del estado de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, desde entonces viera cruz estaba condenado al martirio, al encierro, al miedo y al dolor, con la Benita de los dos últimos mandatos.

Desde el inicio de la "fidelidad", a los criminales les fueron entregadas nuestras calles, nuestros negocios e incluso hasta nuestras vidas, sin que nadie, absolutamente nadie, hiciera algo por detener esa masacre que, aún en estos días no para, y por lo que se ve no parara en los próximos años, pese a la entrada de un nuevo gobierno.

Es más, no nos hagamos pendejos, la cosa se pondrá peor porque vienen nuevos grupos a sacar a los de ahora del estado, tal como sucede cada siclo de seis a 12 años, lo que traerá consigo nuevos enfrentamientos, ejecuciones y matanzas tumultuorias

Uno de los sitios devastados por la delincuencia fue la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, donde el crimen organizado arrojó 35 cuerpos desnudos, que fueron ejecutados con anterioridad, claro con su previa dosis de tortura, e la vieja usanza... Y nadie hizo nadaaaaaa.

Es fecha que nada se sabe de los autores y ni siquiera una sola detención se dio por estos lamentables y horripilantes hechos, pese a que lo hicieron cuando se reunirán en Boca del Río, todos los presidentes de tribunales de justicia y procuradores del país.

Desde que los comandoS llegaron a nuestras vidas mataron a nuestros jóvenes y violaron a nuestras mujeres, haciéndonos presas de nuestros mismos miedos, ante un fallido gobierno, que provocó un vacío de poder y una ingobernabilidad total. En pocas palabras nos robaron nuestras vidas.

Hoy, a casi dos años de esta pesadilla, los hombres que se llevaron vivos y que nunca se les volvió a ver comenzaron a surgir en fosas clandestinas, en las que al menos ya aparecieron los restos de más de 100 personas, aunque la autoridad ministerial siga ocultándolo, con la intención de minimizar la realidad.

Como usted y como yo, todos los veracruzanos culpan al gobierno del Veracruz, pero más directamente a Javier Duarte de Ochoa y al ex secretario de Seguridad Pública, el nuevo millonario, Arturo Bermúdez Zurita, a quien se le acusa de haber sido el enlace entre el gobierno y el crimen organizado durante los últimos cinco años.

Ante la imposibilidad de encontrar justicia en esta vida los veracruzanos se están encomendando al de allá arriba, al del cielo, a ese, el Nico que puede darnos la justicia divina y el pronto consuelo por la pérdida de sus familiares en esta guerra-narco.

No de en balde, los enemigos políticos de Javier Duarte y su runa la de facinerosos, ya les prepara una denuncia ante una corte internacional allá en Suiza, por crímenes de lesa humanidad.

A la fecha los pobladores de esta entidad maravillosa, continúan saliendo a las calles con miedo de ser baleados, levantados, secuestrados y simplemente ejecutados, gracias a que el gobierno no hizo y sigue sin hacer el trabajo que se le encomendó.

—Esto no se ha acabado. Ellos por aquí andan...¿QUÉ HACER CUANDO EL ENEMIGO DUERME EN CASA?

Valora este artículo
(1 Voto)
Manuel Carvallo Carvallo

Manuel Carvallo Carvallo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, con 28 años de ejercicio periodístico en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos de Veracruz, así como nacionales entre ellos: El Sol de México y como reportero gráfico en la revista Proceso donde cubrió la fuente de justicia federal (PGR, Ejército, Marina, AFI, Gobernación, Policía Federal, entre otras), donde destacó por sus constantes trabajos de investigación.