Domingo, 23 de julio de 2017


Columna: @suntos de poder

Violencia y Muerte, la herencia maldita de Arturo Bermúdez Zurita a los veracruzanos

Viernes, 26 Agosto 2016

Luego de 21 días de la renuncia del secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita al cargo, las cosas en Veracruz no han cambiado nada, por el contrario la delincuencia, la violencia y el crimen organizado y común siguen dando mucho de qué hablar, lo que quiere decir que él (Bermúdez Zurita) no era el problema, sino solamente parte de este.

Arturo Bermúdez simplemente formó parte de un sistema corrupto, incapaz de servir al pueblo, formado por protervos y patanes, que sólo se dedicaron a servirse a sí mismos y que fueron encabezados por un voraz insensible mandatario en cuyo gobierno aumentando el número de pobres, incrementando el número de delincuentes y con ello elevando la violencia.

Gracias a este gobierno, o mejor dicho, a este periodo de ingobernabilidad y vacío de poder (cinco años nueve meses y 25 días, hasta hoy), Veracruz se encuentra entre los primeros cinco estados más violentos del país, en el que el número de homicidios dolosos se incrementó considerablemente.

A pesar de la salida de Arturo Bermúdez Zurita continúan apareciendo las víctimas de la violencia y la delincuencia, en distintas formas: Destazados, decapitados, encobijados, embolsados, ejecutados, torturados, lo que demuestra que este deshonesto servidor público si era el responsable de la seguridad de los veracruzanos, pero no el único culpable de la situación que vivimos hoy día.

La entidad vive la peor crisis de violencia en su historia, pues ni en las guerras de Independencia y de la Revolución, y mucho menos durante las invasiones extranjeras se habían registrado tantas muertes como en este gobierno que encabeza Javier Duarte de Ochoa.

Luego entonces, si Bermúdez Zurita era el responsable de tanta violencia, ¿entonces porque no disminuye luego de su renuncia?

La respuesta es muy fácil, el culpable es el gobierno, es decir, desde el gobernador, pasando por los secretarios de seguridad pública, educación, trabajo, turismo, hasta el funcionario de más bajo nivel de este sexenio, que se vio envuelto por la omisión, la corrupción, la opacidad y la impunidad, o sea, todos, absolutamente todos los que formaron parte de este gobierno en el que sólo se dedicaron a servirse y nunca a servir al pueblo.

Sin embargo, a modo de consuelo, Veracruz no es exclusivo de este problema pues en realidad, esta situación de violencia se vive en casi todo el país, a tal grado ya hay más muertes violentas en el sexenio de Enrique Peña Nieto, que en el de Felipe Calderón Hinojosa.

Según el INEGI, la cifra de muertos que se han registrado hasta el momento en el sexenio de Peña Nieto, supera ya en un 17 por ciento a los registrados con Calderón Hinojosa, en el mismo periodo.

Lo lamentable, es que Veracruz colabora con más de un 30 por ciento de los homicidios dolosos registrados en todo el país, según las estadísticas del INEGI, quien realizó un amplio y minucioso trabajo de investigación, el cual pretendieron esconder los del gobierno de Peña Nieto, sin embargo fue filtrado al diario Reforma y ya no hubo como contener el escándalo.

La inseguridad y violencia que se registra tanto en Veracruz como en México, son consecuencia de, en gran medida, dela corrupción de nuestros gobernantes, y porque no, entre la misma ciudadanía.

Sino habría que echarle un vistazo a los estudios realizados por Transparencia Internacional, que ubica a México entre los países más corruptos del mundo. De acuerdo con su más reciente investigación nuestro país, se ubica en el lugar 35 de más de 180 países… “UN PUEBLO QUE ELIGE A CORRUPTOS, NO ES VÍCTIMA: ES CÓMPLICE Y TERMINA PAAGANDO SU GRAVE ERROR…”

 

 

 

 

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Manuel Carvallo Carvallo

Manuel Carvallo Carvallo, egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, con 28 años de ejercicio periodístico en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos de Veracruz, así como nacionales entre ellos: El Sol de México y como reportero gráfico en la revista Proceso donde cubrió la fuente de justicia federal (PGR, Ejército, Marina, AFI, Gobernación, Policía Federal, entre otras), donde destacó por sus constantes trabajos de investigación.