Martes, 22 de agosto de 2017


Columna: Informe Rojo

Héctor Yunes: ni con mil 300 millones pudo ganar

Martes, 13 Junio 2017
Héctor Yunes: ni con mil 300 millones pudo ganar Mussio Cárdenas Arellano

 

Su jefe político, Javier Duarte, le allegó mil 300 millones de pesos, quizá más, de recursos públicos, robados a Veracruz, tomados de las arcas, violando la ley electoral. Y ni así pudo Héctor Yunes ser gobernador.

Operó ese desvío un sector del círculo duartista, los intendentes del fraude, los que le acercaron a la pléyade del PRI, a Héctor Yunes, a Beltrones, al yunismo rojo sin Pepe Yunes, millones a granel para evitar el arribo del acérrimo rival del régimen que advertía su fin.

Y aún así, Miguel Ángel Yunes Linares llegó.

Cifra descomunal, los mil 300 millones de pesos, o más. Financiamiento ilegal que corría sin límite como en toda elección en que participara Javier Duarte, la de Fidel Herrera en 2004 para llegar al gobierno de Veracruz; la de 2007 para recuperar el control del Congreso estatal; la de 2009 cuando se convirtió en diputado federal por Córdoba; la de 2010 para convertirse en sucesor de Fidel Herrera Beltrán; la de 2012, siendo Enrique Peña Nieto candidato presidencial; la de 2013, evitando la alianza PAN-PRD y reteniendo la Legislatura de Veracruz, y la de 2015, refrendando su triunfo en la elección federal.

Electoralmente, Javier Duarte fue un ganador. Y su única derrota, la de 2016, la peor, fue pasar a la historia como el primer priista en entregar el gobierno de Veracruz.

“Soy un demócrata —se ufanó—, pero no quiero pasar a la historia como un pendejo”. Y pasó.

Hoy, una vez más, es el financiamiento ilegal, los mil 300 millones que, por obviedad, nadie entre los más connotados miembros de la pandilla, Héctor Yunes por delante, habrán de admitir.

Un audio lo atrapa. Un audio que registra la voz del temido ex secretario de Seguridad en abierta confesión. Un audio que lo exhibe usando recursos provenientes el erario de Veracruz para financiar la campaña del PRI. Un audio letal.

Habla el general de cero estrellas, el susodicho Arturo Bermúdez Zurita, capo del Cártel de Duarte, y en su delación provoca una hecatombe en el PRI. Con dinero público, una parte aplicada, otra robada, sufragó su aventura y pretendió impedir que su primo hermano, Miguel Ángel Yunes, otrora priista, ahora panista, llegara al gobierno de Veracruz.

Desde la red social Youtube, se difunde el audio bajo el título “Bermúdez le hace corte de caja a Héctor Yunes”, una mofa de los cortes de caja que el senador le realiza a su primo Miguel Ángel, desacreditando su gestión. La voz, según el usuario “Héctor Yunes Malo”, es de Bermúdez.

Obvio, Héctor Yunes le resta validez. Pero hay evidencia de su autenticidad.

El audio es real. Una versión apunta a un encuentro entre Bermúdez y operadores cercanos al yunismo azul, en los días en que el falso general fue aprehendido y remitido al penal de Pacho Viejo.

Grababan y tomaban nota, datos precisos, nombres de personajes y sitios revelados por el ex secretario de Seguridad sobre el financiamiento que habría recibido el entonces candidato del PRI.

Hacía meses —febrero de 2017— el reportero Ignacio Carvajal había expuesto ese desvío de recursos, operados por Bermúdez Zurita, bajo la guía de Javier Duarte. Y Héctor Yunes se inconformó.

En síntesis, el audio, ahora difundido en la red social Youtube, deja en evidencia a Héctor Yunes y cuestiona la moral de que se jacta, la integridad del presidente de la Comisión Anticorrupción y Participación Ciudadana del Senado de la República, en un caso de financiamiento ilegal.

Quería de su “jefe político”, Javier Duarte, como se ufanaba en llamarle, 2 mil millones de pesos para sufragar su campaña. Sólo le soltó mil 300 millones.

Brevemente, de refilón, alude a dos personajes que operaron el manejo del dinero: Fernando y Mora Domínguez.

En el video que contiene el audio, salpicado de imágenes, se muestra una fotografía del priista y analista político Fernando Vázquez Rigada y otra del ex alcalde de Alto Lucero, Francisco Mora Domínguez.

Sin éxito, Vázquez Rigada ha pretendido refutar su vinculación. No se le menciona por su nombre completo, dice. Pero el video de Youtube sigue corriendo.

Lo tilda Bermúdez de “asesor del PRI” y junto con Mora Domínguez, de repartir la movilización del candidato.

“La movilización la repartió la gente del candidato —agrega Bermúdez—. Ustedes las conocen: Fernando y Mora Domínguez”.

De la intromisión de Javier Duarte en la campaña, los dineros ilegales para favorecer a Héctor Yunes, Bermúdez Zurita apunta:

“Él daba la movilización. Por eso tanta discrepancia y tanto choque aparte, pues ya en la campaña no fluyó el dinero como debía fluir”.

A Manlio Beltrones le habría tocado entre 530 y 580 millones de pesos.

“No, nada más para pagar el programita de Beltrones fueron 500 millones de pesos. Lo primero era haberle pagado a él, y lo primero que veía yo era que había mucha tensión era en pagarle. Le pagaron rápido. Ahí fueron 500 millones; 530 millones, 580 millones, algo así”.

Y puntualiza:

“tuvo que haberlos pagado el candidato. Le dio una lana del PRI nacional, una lana del partido y una lana se la dio el gobierno”.

Atiza:

“El gobernador Javier Duarte habla de que se gastó en la campaña mil 300 millones y que el candidato pedía 2 mil millones”.

Interrogado sobre el uso del dinero, Bermúdez dice:

“Esa es la pregunta: ¿dónde se quedó ese dinero de movilizaciones? ¿Por qué nunca llegó? y de la estructura: ¿por qué nunca le pagaron a tiempo?”.

Youtube adereza esa parte del relato con una fotografía en que aparece la ex secretaria particular del senador Héctor Yunes, maletas y fajos de dinero.

“Desde el principio que dijeron ‘estamos emparejados. Si le sumas 100 mil votos al PRD vamos a perder. Tenemos que conseguir 200 mil votos para ganar”.

Y perdió el PRI, perdió Héctor Yunes.

Se excedió en el gasto de campaña. No se sabe a ciencia cierta cuánto. Le dio Javier Duarte mil 300 millones, una parte sirvió para allegarse fans y el resto se esfumó.

El tope de gastos de campaña fue de 87 millones 183 mil pesos.

Por la noche del lunes 12, Héctor Yunes difundió su réplica. En un comunicado dice:

“Nunca recibí un solo peso para mi campaña por parte de Javier Duarte, aseveró el senador Héctor Yunes Landa, al referirse a un audio que se difunde a través de las redes sociales.

“Pese a que el audio se ha presentado de manera anónima, el legislador veracruzano, afirmó que tiene las huellas dactilares de Miguel Ángel Yunes.

“Este tipo de actitudes del gobernador no son casuales ni recientes, es su histórico modus operandi para acallar las críticas, abundó el senador Héctor Yunes. Tajante aseguró que no dejará de señalar las corruptelas, los engaños y las falsas promesas de Miguel Ángel Yunes.

“ ‘Desde hoy le digo que sustituiré la lupa con la que he estado observando a su gobierno por un microscopio’. Recordó el adagio que reza que ‘los carniceros de hoy serán las reses del mañana’ para recordarle al gobernador que ya solo le quedan 536 días de carnicero para asumir su papel de vaca.

“Finalmente, dijo que persistirá en señalar los yerros de la actual administración veracruzana y de no temer ante este tipo de acometidas en su contra, pues los audios que ha difundido el gobernador son un juego de niños comparado con los señalamientos de pederasta que en reiteradas ocasiones le han hecho al gobernador veracruzano Miguel Ángel Yunes Linares”.

Tercia la Fiscalía de Winckler. Notifica el fiscal yunista que Héctor Yunes será citado para declarar en torno a la información relativa al video en que se le relaciona con el desvío de recursos públicos de Veracruz para su campaña en 2016.

Sigue el lodo en el PRI. Una voz, la de Arturo Bermúdez, acredita que los dineros públicos fueron desviados para la campaña de Yunes Landa, revelados en un audio que incrimina, la voz del ex secretario de Seguridad.

En corto, en Pacho Viejo, habló Bermúdez.

Tuvo Héctor Yunes mil 300 millones y falló.

Archivo muerto

Siete meses después, Cynthia Lobato ve delitos en el PAN. Su bancada, la bancada azul, la del yunismo y los enemigos del yunismo en el Congreso de Veracruz, implicados en desvío de recursos públicos, acusa la diputada plurinominal. Suelta los demonios con una imputación hiriente, o mejor dicho dos: el dinero del grupo parlamentario se va a tareas partidistas y fiestas de su líder parlamentario, Sergio Hernández, donde hay chicas y droga.

El proveedor habría sido Francisco Fuentes Urrutia, ex diputado del PAN y secretario administrativo del Congreso, a quien le llama “tratante de blancas”. Citada por la Fiscalía de Veracruz para que aporte información, advierte que Sergio Hernández debe renunciar a su condición de diputado para no entorpecer la investigación. Basa su lógica en que Sergio Hernández es el acusado.

En breve, la acusada será Cynthia Lobato. Si no se retracta, anuncia Chico Fuentes Urrutia, la denunciará por daño moral. Y, de acuerdo a la lógica de la diputada, la que tendría que renunciar sería ella “para no entorpecer la investigación”. Sabíase de lo que Cynthia Lobato era capaz, sus desplantes, el protagonismo que suscita una corriente de repudio en el PAN. Se mueve en la línea de su gurú, el diputado Enrique Cambranis, quien capitaliza los frutos del escándalo y la erosión del yunismo. Cita también la Fiscalía a Sergio Hernández.

Lo hará con Chico Fuentes. Irá por el señalamiento de desvío de recursos públicos a tareas partidistas, pero sólo lo hará para apretar a Cynthia Lobato, quien tendrá que demostrar la trata de mujeres y las drogas en las fiestas del líder de la bancada del PAN o se la van a aplicar. Otro desafuero en puerta…

De los pies a la cabeza, el PRI es un caos. Carga Carlos Vasconcelos con una derrota, la de la contienda por la alcaldía de Coatzacoalcos, y como premio tendrá el control del PRI municipal. Su carta es el regidor Juan Pablo Sosa, un personaje de buen nivel, fama y trato. En otros tiempos le habrían de aplicar aquella máxima del PRI: el derrotado no tiene derecho a nada. Pero los tiempos han cambiado y el fracaso tiene lo suyo.

Vasconcelos, que lo mismo se rodea de guaruras que compra reporteros, “porque los puedo pagar”, saca la chequera y se hace cargo del PRI. Será su PRI con una condición: no incluir nada que huela a marcelismo, ni a las rémoras y parásitos que usan la estructura priista para detentar poder. Vía Juan Pablo Sosa, Carlos Vasconcelos trabaja ya en el proyecto de Pepe Yunes, el senador al que se le viene descomponiendo el cuadro en su afán de contender por la gubernatura de Veracruz. Vasconcelos cree a ciegas en Pepe Yunes, cuando otros personajes, Juan Manuel Díez Franco, alcalde de Orizaba, y Ricardo Ahued, ex alcalde de Xalapa, se perfilan para contender por la candidatura del PRI.

No entendió Pepe Yunes que el otro senador, Héctor Yunes Landa, lo arrastraría en su debacle. No se deslinda del choleño. No marca su distancia. No se lo sacude. Se imaginan, Pepe y Héctor, convertidos en la única opción para Veracruz. Hace dos años decían lo mismo y el resultado fue la derrota del PRI. Héctor se aferra a una candidatura que sólo augura el fracaso. Y Pepe que sin Héctor no puede vivir. Y Vasconcelos comprando el PRI… Van 400 mil pesos en el PVEM y sigue contando. Esa cifra fue la que recibió el partido de Beto Chagra, quizá algo más, para sufragar el gasto de la elección por la alcaldía de Coatzacoalcos. Pero no llegó a la estructura electoral. Mínimo, el candidato priista, Carlos Vasconcelos Guevara, le hizo llegar 200 mil pesos; el Partido Verde un tanto igual.

Javier Herrera, hijo del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, habría suministrado más recursos económicos. Pero algo pasó. O se quedó en la uña filosa del chagrismo. Llegó la elección del 4 de junio y ni para la comida de los representantes en casilla había. Se las hicieron llegar después de las 6 de la tarde, cuando las casillas ya habían cerrado y se realizaba el recuento de votos.

Una uña de filo fino —¿será Alfredo Nacif?— dejó a decenas de representantes del PVEM sin pago, o con un pago menor a lo ofrecido. Y por la noche se produjo un motín. Va el PVEM hacia su extinción en Coatzacoalcos. Se lo debe su líder, Beto Chagra, al fuego amigo y a la mala leche de quienes provocaron la división…

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Mussio Cárdenas Arellano

Atrapado en el mundo de las letras y la denuncia social, Mussio Cárdenas Arellano cuenta ya con un extenso kilometraje recorrido en el periodismo. Lejano parece ya aquel 1978 cuando en Coatzacoalcos, su tierra natal, escribió sus primeras notas. Transitó por la entrevista, el reportaje, la crónica, el artículo y la columna política. Fue corresponsal de la revista Proceso, Imevisión, IMER, Contralínea; fundador de las revistas Contacto e Informe Rojo; analista político en radio y televisión, y ganador del Premio México por columna política, en 2009, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX). Su contacto con el periodismo viene de familia. Su padre, Mussio Cárdenas Cruz, y sus tíos Emilio, Francisco y Paulino, constituyen una dinastía de periodistas veracruzanos de reconocido prestigio. Actualmente escribe la columna Informe Rojo, que se publica en portales en internet y medios escritos con amplia aceptación entre la opinión pública.

mussioc2@gmail.com