Miércoles, 16 de agosto de 2017


Columna: Columna Invitada

La dieta del fiscal Wickler

Miércoles, 09 Agosto 2017
  • Por:  Yair Ademar Domínguez Vázquez/ Punto y coma

Flemático e indiferente al despunte de inseguridad que atraviesa Veracruz, el Fiscalito Winckler vive preocupado por el manjar que a diario degusta, a efecto de mantener su peso equilibrado.

A través de sus redes sociales, presumió los alimentos balanceados y nutritivos que rigurosamente ingiere para bajar los 5 kilos que dice el cargo de la Fiscalía le ha traído consigo, y que para él resultan prioridad y preocupación.

Mientras expone el tipo de alimentación que sigue por indicación nutricional, sentencia “No quiero ser un fiscal gordito”, ha de pensar el borrico que para la dirección y ejercicio de la acción penal pública se requiere sostener una dieta baja en carbohidratos y mantener el peso corporal en equilibrio.

Colocando en segundo plano su papel como abogado del estado, Winckler opta por personificarse como mozo y mucamo del patrono Miguel Ángel Yunes Linares, y estar al pendiente de lo que se requiera para entablar una gala mediática y aplicar la justicia yunista: declarativa, selectiva y a modo.

Yunes Linares sabe muy bien a quién tiene como Fiscal del Estado, y sabe que no es un descollado ni ilustrado dominante de la ciencia del derecho y abogacía. Pero, sí sabe lo apocado que resulta ante sus indicaciones e instrucciones para utilizar a la fiscalía como peón en su tablero de ajedrez político, enfocado a sus pretensiones futuras.

Winckler, con todo lo pusilánime que es y la sandez de función que realiza, no será removido de su cargo durante este mandato, sino que seguirá encumbrado por implantación para consumar su papel en el juego, el firmante de oficios para foguear la estrategia política trazada desde Palacio de Gobierno. A este grado, el gobernador ha degrado la figura encargada de la procuración de justicia…

La inseguridad no se detendrá, y seguirá creciendo de manera exponencial como hasta hoy: estábamos mejor cuando estábamos peor.
La dieta que el Fiscal debería realizar, de forma estricta, es la de reducir las cifras en inseguridad y violencia. Disminuir ejecuciones, asaltos, robos, secuestros, extorsiones, en lugar de calorías.

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